REFLEXIÓN 4: ASPIRACIONES, PROBLEMAS Y NECESIDADES HUMANAS






Desde el trabajo social, se trata de cumplir unos objetivos dentro de la sociedad, como brindar asesoramiento, intervención técnica, rehabilitación, prevención…. Estos objetivos están enfocados a la ayuda, tanto a individuos como a grupos y comunidades, para lograr un buen funcionamiento social. También se enfoca en ayudar a los colectivos en desigualdad de oportunidades.

Las personas que integran una sociedad se caracterizan por ser independientes en la forma de pensar, actuar y vivir, así mismo, las necesidades que quiere satisfacer cada persona varían. Pero encontramos unas necesidades básicas que son comunes para todo el conjunto de la sociedad.
Amartya Sen, hablando de las necesidades básicas, las llama capacidades, refiriéndose a la habilidad de una persona para realizar actos valiosos. Hace una relación directa entre libertad y bienestar; a mayor libertad y capacidad de elección, mayor es el bienestar de las personas. Me gusta la teoría de Sen porque habla de que el bienestar humano consiste en desarrollar las capacidades de cada persona, es decir, cuando son capaces de hacer más cosas por si mismas y no obteniendo bienes y servicios.

El problema se da cuando en una misma sociedad, hay personas que con problemas sociales que no tienen los suficientes recursos para satisfacer sus necesidades, por eso es tan importante la labor del trabajador social, el cual, está instruido para facilitar a las personas en desigualdad social, los recursos para que alcancen el bienestar social. Muchas veces no somos conscientes de que ciertas personas no pueden acceder a un bienestar por otros motivos a parte de la desigualdad social, como son los problemas físicos y mentales, una discapacidad, por ejemplo, puede impedir que una persona goce de una buena salud y vea toda su vida limitada.

Me parece muy importante resaltar que todas las personas, sean de la nacionalidad que sean, tengan más o menos recursos o capacidades, todas tienen el derecho a la libertad. Por eso creo que los trabajadores sociales tienen que tener presente el pensamiento inmaterialista, para tratar con las personas con menores recursos explicándoles que no por tener menos, se merecen un menor bienestar, todo lo contrario, los bienes materiales no nos identifican como personas, son nuestros actos y capacidades los que nos dan esa diferenciación entre unas personas y otras, y esa esencia que tenemos es algo que pocas veces se valora.

En mi opinión, como trabajadores sociales, debemos apoyar la inversión en instituciones públicas, puesto que tienen el poder de ofrecer mayores capacidades a las personas; como la educación, la sanidad, la justicia…. Me parece importante debido a que mucha gente que no goza de unos recursos mínimos, no tiene acceso a estas capacidades tan básicas y esenciales como es la educación y la sanidad. Por eso no apoyo la privatización de las instituciones, porque limita a las personas mas desfavorecidas al desarrollo de sus capacidades, y, en consecuencia, a su bienestar.


En conclusión, bajo mi opinión, me parece importante tener en cuenta la teoría de Amartya Sen para empatizar con todas las personas y tener en cuenta sus situaciones, siendo conocedores de que cada persona “es un mundo”; cada uno tiene unas limitaciones, tanto sociales como económicas, y personales física y mentalmente como discapacidades, problemas psicológicos…. Por eso es importante saber adaptarnos a las necesidades de cada persona para mejorar el plan de actuación que requiera cada una de las situaciones.


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